En esta carta quiero hablar de algo que, mientras más tiempo pasa, más claro lo tengo, y es que, en cierta medida, el sistema está roto. Y no lo digo desde una postura conspiranoica ni mucho menos; no va de eso, va más bien de entender cómo funciona el juego en el que estamos metidos, me refiero al juego del dinero y de la sociedad en la que vivimos. Porque nos guste o no, vivimos dentro de este sistema, no podemos salir de él, pero sí podemos entender sus reglas, y ahí es donde empieza todo.
Para mí hay tres pilares bastante claros que explican esto. El primero es la inflación. Se habla mucho de que está controlada, de que está en un 2% o un 3%, pero la realidad es otra. Basta con ir al supermercado para darte cuenta de que ese número no refleja lo que realmente está pasando. Y esto no es casualidad. La inflación, en mayor o menor medida, siempre está ahí y va a seguir estando. Es muy difícil, por no decir imposible, que desaparezca.
El segundo punto es la impresión monetaria. Cada vez se imprime más dinero y esto, en el fondo, tiene un objetivo bastante claro: diluir la deuda de los Estados. Pero claro, cuando hay más dinero circulando, ese dinero vale menos. Y aquí siempre me gusta poner un ejemplo sencillo: imagínate una empresa que vale un millón de dólares y tiene un número determinado de acciones; cada acción representa una parte de ese valor. Ahora imagina que esa empresa decide emitir más acciones. Tú sigues teniendo las mismas, pero ahora representan una porción más pequeña del total. Es decir, valen menos. Pues eso, llevado al dinero, es lo que nos pasa a todos con “nuestros ahorros” en el banco.
Y el tercer punto, que conecta todo esto, es que si no haces nada, estás perdiendo. Tu dinero, parado, pierde poder adquisitivo constantemente. Y aquí es donde entra la parte importante: esto no va de estar en contra del sistema, va de entenderlo. Porque es un juego, y como cualquier juego, tiene reglas, y si no las entiendes, juegas en desventaja.
Una de esas reglas es bastante clara: hay que invertir. No porque sea algo bonito o porque esté de moda, sino porque es, probablemente, la única forma de defenderte. El simple hecho de estar invertido ya cambia el juego: tu dinero deja de perder valor de forma pasiva y pasa, al menos en teoría, a generar una rentabilidad que puede estar por encima de esa inflación real y de esa impresión monetaria. Obviamente, no todas las inversiones son iguales, y aquí es donde entra lo que siempre repito: estudiar, entender y tener criterio.
Hay activos que, por su naturaleza, tienen ciertas ventajas dentro de este sistema. Por ejemplo, los inmuebles, el oro o Bitcoin. No digo que sean los mejores ni mucho menos, cada uno tiene sus matices, pero si te fijas, comparten algo importante: son bienes escasos. El oro no se puede imprimir, Bitcoin tampoco y el terreno… es el que es. No puedes crear más. Y eso explica muchas cosas que vemos hoy. Por ejemplo, lo que está pasando en ciudades como Madrid con los alquileres. Mucha gente habla de burbuja o especulación, pero en gran parte es oferta y demanda. Hay un límite físico, y cuando algo es escaso, tiende a revalorizarse con el tiempo.
Ahora bien, cada activo tiene su papel. El oro no suele dar grandes rendimientos, pero funciona como refugio de valor. Un inmueble puede generar renta, pero es poco líquido. Bitcoin, por otro lado, es líquido y además tiene características interesantes, como que puedes moverlo fácilmente o incluso cruzar fronteras con él sin intermediarios. Y lo mismo pasa con las acciones, que representan participación en empresas que generan valor.
Entonces no se trata de elegir uno solo, sino de entender qué aporta cada uno. Y de ahí viene algo que también repito mucho: diversificar, pero con criterio. No diversificar por diversificar, sino entender cómo se relacionan estos activos entre sí y qué papel juegan dentro de tu cartera para, en conjunto, protegerte y crecer dentro de este sistema.
Porque al final, de eso va todo esto. No de luchar contra el sistema, sino de entenderlo lo suficiente como para no jugar en desventaja y, en la medida de lo posible, intentar ganarle.
Regalo de Geral Capital
La inteligencia artificial ya está cambiando cómo se invierte y existen herramientas que permiten analizar mercados, estudiar empresas e incluso explorar oportunidades utilizando datos organizados y modelos avanzados. Lo mejor de todo es que están diseñadas para todo tipo de público, desde principiantes a expertos.
Hace poco hice un video analizando la herramienta de IA que yo utilizo, InvestingPro. Te invito a que lo mires, si te gusta, te dejo un cupón de descuento del 15% exclusivo para mi comunidad. https://www.investing-referral.com/geralcapital/


